{"id":4444,"date":"2025-08-11T20:57:25","date_gmt":"2025-08-11T20:57:25","guid":{"rendered":"https:\/\/qelizaesthetics.com\/energy-balance-and-its-implication-in-health-and-disease\/"},"modified":"2025-08-11T20:57:25","modified_gmt":"2025-08-11T20:57:25","slug":"energy-balance-and-its-implication-in-health-and-disease","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/qelizaesthetics.com\/es\/equilibrio-energetico-y-su-implicacion-en-la-salud-y-la-enfermedad\/","title":{"rendered":"Equilibrio energ\u00e9tico y su implicaci\u00f3n en la salud y la enfermedad"},"content":{"rendered":"<h2>\u00bfEn qu\u00e9 se basa el balance energ\u00e9tico?<\/h2>\n<p>El equilibrio energ\u00e9tico se basa en el principio termodin\u00e1mico fundamental de que la energ\u00eda no puede destruirse y s\u00f3lo puede ser ganada, perdida o almacenada por un organismo. Se define como el estado alcanzado cuando la ingesta de energ\u00eda es igual al gasto energ\u00e9tico. Cuando el cuerpo est\u00e1 en equilibrio energ\u00e9tico, el peso corporal se mantiene estable; cuando el cuerpo est\u00e1 en equilibrio energ\u00e9tico positivo, el peso corporal aumenta; y cuando el cuerpo est\u00e1 en equilibrio energ\u00e9tico negativo, el peso corporal disminuye. En otras palabras, equilibrio energ\u00e9tico significa pr\u00e1cticamente equilibrio de peso, equilibrio energ\u00e9tico positivo significa aumento de peso y equilibrio energ\u00e9tico negativo implica p\u00e9rdida de peso. Esto tambi\u00e9n se conoce como la regla de las calor\u00edas in\/calor\u00edas out (CICO), en la que la p\u00e9rdida de peso se produce cuando las calor\u00edas consumidas son inferiores a las calor\u00edas quemadas, y el aumento de peso se produce cuando las calor\u00edas consumidas son superiores a las calor\u00edas quemadas. El mantenimiento del peso se produce cuando las calor\u00edas consumidas son iguales a las calor\u00edas quemadas.<\/p>\n<h2>Ingesta y gasto de energ\u00eda<\/h2>\n<p>Para comprender mejor el equilibrio energ\u00e9tico, profundicemos en sus dos componentes: la ingesta y el gasto de energ\u00eda. La ingesta energ\u00e9tica se refiere a las calor\u00edas que el ser humano ingiere a partir de prote\u00ednas, hidratos de carbono, grasas y alcohol mediante el consumo de alimentos y bebidas. Por otro lado, el gasto energ\u00e9tico se refiere a las calor\u00edas que gastan los seres humanos a trav\u00e9s de la tasa metab\u00f3lica en reposo (TMR), el efecto t\u00e9rmico de los alimentos (TEF) y la actividad f\u00edsica. La RMR es la energ\u00eda necesaria para alimentar el cuerpo en reposo y mantener las funciones vitales del organismo y la homeostasis. La RMR representa entre el 60 y el 75% del gasto energ\u00e9tico diario total y es proporcional a la masa muscular, lo que significa que cuanto mayor sea la musculatura de alguien, mayor ser\u00e1 su RMR. El FET se refiere a la energ\u00eda necesaria para absorber, digerir y metabolizar los alimentos consumidos y suele representar entre 8 y 10% del gasto energ\u00e9tico diario total. Por \u00faltimo, la energ\u00eda gastada a trav\u00e9s de la actividad f\u00edsica, el componente m\u00e1s variable del gasto energ\u00e9tico diario total, incluye las calor\u00edas gastadas a trav\u00e9s del ejercicio voluntario y no voluntario, como el control postural y los escalofr\u00edos. Esto tambi\u00e9n se conoce como termog\u00e9nesis de la actividad sin ejercicio (NEAT).<\/p>\n<p>La ingesta y el gasto de energ\u00eda est\u00e1n controlados principalmente por el sistema nervioso central (SNC). Al consumir alimentos, se env\u00edan se\u00f1ales olfativas, gustativas y de textura al cerebro cognitivo y emocional, que regulan el comportamiento alimentario. Mientras los alimentos entran en el tracto gastrointestinal (GI), la distensi\u00f3n f\u00edsica del est\u00f3mago crea una se\u00f1al de saciedad que se transmite al cerebro para que deje de comer. Adem\u00e1s, los componentes de los alimentos digeridos, como los \u00e1cidos grasos, promueven a\u00fan m\u00e1s la saciedad al estimular las hormonas de la saciedad a corto plazo, como la colecistoquinina, desde las c\u00e9lulas endocrinas GI. Por \u00faltimo, una vez finalizado el consumo de alimentos, se segregan hormonas procedentes del tejido adiposo (leptina) y del p\u00e1ncreas (insulina), que suprimen a\u00fan m\u00e1s el apetito. La regulaci\u00f3n del equilibrio energ\u00e9tico no es s\u00f3lo un proceso a corto plazo sino, sobre todo, a largo plazo. El hipot\u00e1lamo, una regi\u00f3n concreta del cerebro, regula el equilibrio energ\u00e9tico a largo plazo y, por tanto, el peso corporal, codificando la informaci\u00f3n sobre la disponibilidad y reserva total de energ\u00eda en el organismo.<\/p>\n<p>Un balance energ\u00e9tico positivo cr\u00f3nico causado por una combinaci\u00f3n de factores gen\u00e9ticos (genes de la obesidad) y ambientales (abundancia de alimentos, bajo coste de los alimentos apetecibles ricos en grasas y az\u00facares, falta de infraestructuras y de motivos para la actividad f\u00edsica) conduce a la acumulaci\u00f3n de grasa y, finalmente, a la obesidad. Por el contrario, el gasto energ\u00e9tico debe ser superior a la ingesta de energ\u00eda (balance energ\u00e9tico negativo) para perder peso. Sin embargo, la magnitud de este balance energ\u00e9tico negativo es muy discutible, y se han desarrollado muchas teor\u00edas a lo largo de los a\u00f1os. Una de las m\u00e1s populares es la regla de las \"3.500 kcal por kilo\", utilizada para predecir la evoluci\u00f3n temporal del cambio de peso de una intervenci\u00f3n diet\u00e9tica. En concreto, esta regla establece que se necesita un d\u00e9ficit cal\u00f3rico de 3.500 kcal para que alguien pierda medio kilo. Esta regla se ha confirmado desde que se reconoce generalmente que se producen cambios compensatorios con el cambio de peso en el gasto energ\u00e9tico, lo que hace que este equilibrio sea m\u00e1s complejo que una simple ecuaci\u00f3n matem\u00e1tica.<\/p>\n<p><strong><em>&nbsp;<a href=\"https:\/\/pnoe.com\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Concierte una sesi\u00f3n de consulta gratuita para obtener m\u00e1s informaci\u00f3n<\/a>.<\/em><\/strong><\/p>\n<p>El cambio del equilibrio energ\u00e9tico hacia una menor ingesta de energ\u00eda en relaci\u00f3n con el gasto energ\u00e9tico total tiene una serie de adaptaciones biol\u00f3gicas distintas, como la disminuci\u00f3n de la RMR, la reducci\u00f3n de la NEAT y la alteraci\u00f3n de los niveles de las hormonas circulantes que regulan el apetito (aumento de los niveles de hormonas orexig\u00e9nicas o del hambre, como la grelina, y reducci\u00f3n de los niveles de hormonas anorexig\u00e9nicas o saciantes, como la leptina), que se sabe que influyen en la p\u00e9rdida de peso pero, lo que es a\u00fan m\u00e1s importante, en el mantenimiento del peso a largo plazo. Las adaptaciones biol\u00f3gicas m\u00e1s potentes que se producen durante la p\u00e9rdida de peso y que operan en contra de su continuidad son la disminuci\u00f3n de la RMR y el aumento de la eficiencia de la actividad del m\u00fasculo esquel\u00e9tico, especialmente durante niveles bajos de ejercicio (anteriormente denominado NEAT). Estas adaptaciones se denominan colectivamente termog\u00e9nesis adaptativa (TA), en la que las c\u00e9lulas del cuerpo, y especialmente las del m\u00fasculo esquel\u00e9tico, queman menos calor\u00edas para sus actividades (principalmente actividades de tipo NEAT) por unidad de peso en comparaci\u00f3n con lo que har\u00edan normalmente, dado que no existiera el entorno hipocal\u00f3rico. Los cambios mencionados son las causas principales de la meseta de p\u00e9rdida de peso y de la recuperaci\u00f3n total o parcial del peso. Por lo tanto, dado que el equilibrio energ\u00e9tico constituye un mecanismo susceptible que puede alterarse f\u00e1cilmente, principalmente a trav\u00e9s de pr\u00e1cticas diet\u00e9ticas extremas e inadecuadas, como las dietas muy hipocal\u00f3ricas (DLP), las personas que hacen dieta deben acudir siempre a dietistas profesionales para que les gu\u00eden en este proceso.<\/p>\n<p>El sobrepeso y la obesidad derivados de un balance energ\u00e9tico positivo cr\u00f3nico son importantes factores de riesgo de enfermedades cr\u00f3nicas graves, especialmente el c\u00e1ncer, las enfermedades cardiovasculares y la diabetes de tipo II. La obesidad es un factor causal de muchos tipos de c\u00e1ncer, como el colorrectal, de endometrio, de ri\u00f1\u00f3n, de es\u00f3fago, de p\u00e1ncreas, de tiroides, de mama y de pr\u00f3stata. El tejido adiposo es un tejido metab\u00f3licamente activo que produce hormonas y citoquinas inflamatorias que contribuyen a aumentar el riesgo de padecer ciertos tipos de c\u00e1ncer. Adem\u00e1s, la resistencia a la insulina, caracter\u00edstica distintiva de la obesidad y precursora de la diabetes de tipo II, provoca hiperinsulinemia, que estimula la producci\u00f3n del factor de crecimiento similar a la insulina -1 (IGF-1), lo que aumenta el riesgo de c\u00e1ncer. La obesidad es tambi\u00e9n un fuerte factor de riesgo para el desarrollo de enfermedades cardiovasculares, causando hipertensi\u00f3n, hiperlipidemia y disfunci\u00f3n endotelial. La p\u00e9rdida de peso mediante la adopci\u00f3n de un patr\u00f3n diet\u00e9tico sano y equilibrado, como la dieta mediterr\u00e1nea, disminuye los efectos nocivos de un balance energ\u00e9tico positivo a largo plazo sobre el coraz\u00f3n y el sistema circulatorio en general.<\/p>\n<p>Un balance energ\u00e9tico positivo es s\u00f3lo a veces desafortunado. Crear un super\u00e1vit energ\u00e9tico adecuado es a menudo un requisito previo, especialmente para los atletas delgados que intentan ganar masa muscular. La magnitud de este super\u00e1vit para que el atleta pueda aumentar 1 kg de masa muscular esquel\u00e9tica a\u00fan no se ha definido debido a variables inestimables como la gen\u00e9tica, la edad, el sexo, la composici\u00f3n corporal y el estado de entrenamiento. Sin embargo, dado que la acumulaci\u00f3n de masa muscular a trav\u00e9s de un balance energ\u00e9tico positivo tambi\u00e9n se asocia a un aumento de la masa grasa, la recomendaci\u00f3n general es un super\u00e1vit de 350-500kcal al d\u00eda para un contexto anab\u00f3lico eficiente. Un balance energ\u00e9tico positivo es insuficiente, ya que es necesario que exista una prescripci\u00f3n adecuada para un programa de entrenamiento de resistencia y una ingesta adecuada de prote\u00ednas, que es el macronutriente m\u00e1s cr\u00edtico en la hipertrofia del m\u00fasculo esquel\u00e9tico.<\/p>\n<p>La RMR y, en consecuencia, el balance energ\u00e9tico pueden medirse con precisi\u00f3n mediante la calorimetr\u00eda indirecta respiratoria, que es la prueba de referencia para medir el gasto energ\u00e9tico. El an\u00e1lisis de la respiraci\u00f3n controla el intercambio gaseoso, es decir, el volumen de consumo de ox\u00edgeno (VO2) y la producci\u00f3n de di\u00f3xido de carbono (VCO2) en reposo y durante el ejercicio. La relaci\u00f3n entre la producci\u00f3n de CO2 y el consumo de O2 se conoce como relaci\u00f3n de intercambio respiratorio (RER) y representa la oxidaci\u00f3n del combustible, concretamente la contribuci\u00f3n relativa de los hidratos de carbono y las grasas al gasto energ\u00e9tico. Durante la oxidaci\u00f3n pura de hidratos de carbono, la cantidad de CO2 producida es igual a la cantidad de O2 consumida (RER=1,0), mientras que durante la oxidaci\u00f3n pura de grasas, el RER es igual a 0,7. Una mayor capacidad para oxidar las grasas en reposo es importante para la salud metab\u00f3lica, el control del peso y la composici\u00f3n corporal, mientras que los individuos obesos con resistencia a la insulina tienen una eficiencia deficiente para quemar grasas. Adem\u00e1s, una RER elevada en reposo predice la recuperaci\u00f3n de masa grasa tras reducciones del peso corporal inducidas por dietas.<\/p>\n<p>En general, el balance energ\u00e9tico es un equilibrio complejo con muchos componentes que pueden variar significativamente de un individuo a otro. Este equilibrio implica mecanismos biol\u00f3gicos complejos, como las hormonas y los circuitos neuronales, cuya alteraci\u00f3n puede tener efectos adversos a largo plazo sobre la salud metab\u00f3lica. Aunque un balance energ\u00e9tico positivo cr\u00f3nico est\u00e1 relacionado con la obesidad y otros problemas de salud cr\u00f3nicos graves, tambi\u00e9n puede ser deseable para los deportistas que se esfuerzan por ganar masa muscular. Todas las personas que busquen una medici\u00f3n v\u00e1lida del balance energ\u00e9tico deber\u00edan someterse a una prueba de an\u00e1lisis del aliento, el m\u00e9todo de referencia para medir el gasto energ\u00e9tico y determinar as\u00ed la ingesta de energ\u00eda y, en \u00faltima instancia, el balance energ\u00e9tico.<\/p>\n<h3><strong>Referencias<\/strong><\/h3>\n<ol>\n<li><span style=\"font-weight: 400;\"> Cooney C, Daly E, McDonagh M, Ryan L. Evaluation of measured resting metabolic rate for dietary prescription in ageing adults with overweight and adiposity-based chronic disease. Nutrients. 2021;13(4):1229. DOI: <\/span><a href=\"https:\/\/doi.org\/10.3390%2Fnu13041229\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><span style=\"font-weight: 400;\">10.3390\/nu13041229<\/span><\/a><\/li>\n<li><span style=\"font-weight: 400;\"> Hall KD, Heymsfield SB, Kemnitz JW, Klein S, Schoeller DA, Speakman JR. Balance energ\u00e9tico y sus componentes: implicaciones para la regulaci\u00f3n del peso corporal. Am J Clin Nutr. 2012;95(4):989-994. DOI: <\/span><a href=\"https:\/\/doi.org\/10.3945%2Fajcn.112.036350\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><span style=\"font-weight: 400;\">10.3945\/ajcn.112.036350<\/span><\/a><\/li>\n<li><span style=\"font-weight: 400;\"> Hill JO, Wyatt HR, Peters JC. La importancia del balance energ\u00e9tico. Eur Endocrinol. 2013;9(2):111-115. DOI: <\/span><a href=\"https:\/\/doi.org\/10.17925%2FEE.2013.09.02.111\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><span style=\"font-weight: 400;\">10.17925\/EE.2013.09.02.111<\/span><\/a><\/li>\n<li><span style=\"font-weight: 400;\">4<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">.&nbsp; <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Hill JO, Wyatt HR, Peters JC. Balance energ\u00e9tico y obesidad. Circulation. 2012;126(1):126-132. DOI: <\/span><a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1161\/CIRCULATIONAHA.111.087213\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><span style=\"font-weight: 400;\">https:\/\/doi.org\/10.1161\/CIRCULATIONAHA.111.087213<\/span><\/a><\/li>\n<li><span style=\"font-weight: 400;\"> Pati S, Irfan W, Jameel A, Ahmed S, Shahid RK. Obesity and cancer: A current overview of epidemiology, pathogenesis, outcomes, and management. Cancers. 2023;15(2):485. DOI: <\/span><a href=\"https:\/\/doi.org\/10.3390\/cancers15020485\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><span style=\"font-weight: 400;\">https:\/\/doi.org\/10.3390\/cancers15020485<\/span><\/a><\/li>\n<li><span style=\"font-weight: 400;\"> Powell-Wiley TM, Poirier P, Burke LE, Despr\u00e9s J-P, Gordon-Larsen P, Lavie CJ, Lear SA, Ndumele CE, Neeland IJ, Sanders P, St-Onge M-P. Obesidad y enfermedad cardiovascular: Una declaraci\u00f3n cient\u00edfica de la Asociaci\u00f3n Americana del Coraz\u00f3n. Circulation. 2021;143(21):e984-e1010. DOI: <\/span><a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1161\/CIR.0000000000000973\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><span style=\"font-weight: 400;\">https:\/\/doi.org\/10.1161\/CIR.0000000000000973<\/span><\/a><\/li>\n<li><span style=\"font-weight: 400;\"> Romieu I, Dossus L, Barquera S, Blotti\u00e9re HM, Franks PW, Gunter M, Hwalla N, Hursting SD, Leitzmann M, Margetts B, Nishida C, Potischman N, Seidell J, Stepien M, Wang Y, Westerterp K, Winichagoon P, Wiseman M, Willett WC. Equilibrio energ\u00e9tico y obesidad: \u00bfcu\u00e1les son los principales factores? Control de las causas del c\u00e1ncer. 2017;28(3):247-258. DOI: <\/span><a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1007%2Fs10552-017-0869-z\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><span style=\"font-weight: 400;\">10.1007\/s10552-017-0869-z<\/span><\/a><\/li>\n<li><span style=\"font-weight: 400;\">8<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">. <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Rui L. Brain regulation of energy balance and body weights. Rev Endocr Metab Disord. 2013;14(4). DOI: <\/span><a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1007%2Fs11154-013-9261-9\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><span style=\"font-weight: 400;\">1007\/s11154-013-9261-9<\/span><\/a><\/li>\n<li><span style=\"font-weight: 400;\">9<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">. <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Slater GJ, Dieter BP, Marsh DJ, Helms ER, Shaw G, Iraki J. \u00bfSe requiere un super\u00e1vit energ\u00e9tico para maximizar la hipertrofia muscular esquel\u00e9tica asociada al entrenamiento de resistencia? Front Nutr. 2019;6:131. DOI: <\/span><a href=\"https:\/\/doi.org\/10.3389%2Ffnut.2019.00131\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><span style=\"font-weight: 400;\">3389\/fnut.2019.00131<\/span><\/a><\/li>\n<\/ol>\n<p><br style=\"font-weight: 400;\"><strong><em>&nbsp;<a href=\"https:\/\/pnoe.com\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Concierte una sesi\u00f3n de consulta gratuita para obtener m\u00e1s informaci\u00f3n<\/a>.<\/em><\/strong><br style=\"font-weight: 400;\"><br style=\"font-weight: 400;\"><\/p>\n<div>\n<p style=\"text-align: right;\"><b>Longevidad<\/b><\/p>\n<\/div>\n<hr>\n<p>&nbsp;<\/p><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>What is energy balance based on? Energy balance is based on the fundamental thermodynamic principle that energy cannot be destroyed and can only be gained, lost, or stored by an organism. It is defined as the state achieved when energy intake equals energy expenditure. When the body is in energy balance, body weight is stable; [&hellip;]<\/p>","protected":false},"author":1,"featured_media":4459,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-4444","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/qelizaesthetics.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4444","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/qelizaesthetics.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/qelizaesthetics.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/qelizaesthetics.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/qelizaesthetics.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4444"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/qelizaesthetics.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4444\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/qelizaesthetics.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4459"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/qelizaesthetics.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4444"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/qelizaesthetics.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4444"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/qelizaesthetics.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4444"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}