{"id":4443,"date":"2025-08-11T20:57:25","date_gmt":"2025-08-11T20:57:25","guid":{"rendered":"https:\/\/qelizaesthetics.com\/menstruation-metabolism-understanding-the-two-for-a-better-life\/"},"modified":"2025-08-11T20:57:25","modified_gmt":"2025-08-11T20:57:25","slug":"menstruation-metabolism-understanding-the-two-for-a-better-life","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/qelizaesthetics.com\/es\/metabolismo-de-la-menstruacion-entender-los-dos-para-una-vida-mejor\/","title":{"rendered":"Menstruaci\u00f3n y metabolismo: Comprender los dos para una vida mejor."},"content":{"rendered":"<div><\/div>\n<div>\n<p dir=\"ltr\">La menstruaci\u00f3n es el desprendimiento c\u00edclico del revestimiento uterino causado por cambios en el equilibrio de las hormonas segregadas a trav\u00e9s de un complejo sistema biol\u00f3gico en el que intervienen las <a href=\"https:\/\/www.ncbi.nlm.nih.gov\/books\/NBK279054\/#:~:text=Estrogen%20levels%20rise%20and%20fall,end%20of%20the%20menstrual%20cycle.\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">cerebro femenino y <\/a>ovarios (es decir, el hipot\u00e1lamo, la hip\u00f3fisis y los ovarios). El ciclo menstrual se divide en dos fases: La fase folicular o proliferativa y la fase l\u00fatea o secretora. Las dos fases del ciclo menstrual est\u00e1n dominadas por la interacci\u00f3n de dos hormonas fundamentales: El Estr\u00f3geno y la Progesterona. Bas\u00e1ndose en los diferentes niveles de estr\u00f3geno y progesterona durante la fase l\u00fatea y folicular, el ciclo menstrual puede dividirse a su vez en las siguientes fases:<\/p>\n<ul>\n<li dir=\"ltr\" aria-level=\"1\">\n<p dir=\"ltr\" role=\"presentation\">Folicular precoz<\/p>\n<\/li>\n<li dir=\"ltr\" aria-level=\"1\">\n<p dir=\"ltr\" role=\"presentation\">Folicular tard\u00eda<\/p>\n<\/li>\n<li dir=\"ltr\" aria-level=\"1\">\n<p dir=\"ltr\" role=\"presentation\">Ovulaci\u00f3n<\/p>\n<\/li>\n<li dir=\"ltr\" aria-level=\"1\">\n<p dir=\"ltr\" role=\"presentation\">Luteal precoz<\/p>\n<\/li>\n<li dir=\"ltr\" aria-level=\"1\">\n<p dir=\"ltr\" role=\"presentation\">Media luteal<\/p>\n<\/li>\n<li dir=\"ltr\" aria-level=\"1\">\n<p dir=\"ltr\" role=\"presentation\">Luteal tard\u00eda<\/p>\n<\/li>\n<\/ul>\n<\/div>\n<p><img fetchpriority=\"high\" data-lazyloaded=\"1\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciIHdpZHRoPSIyMjk0IiBoZWlnaHQ9IjY1NiIgdmlld0JveD0iMCAwIDIyOTQgNjU2Ij48cmVjdCB3aWR0aD0iMTAwJSIgaGVpZ2h0PSIxMDAlIiBzdHlsZT0iZmlsbDojY2ZkNGRiO2ZpbGwtb3BhY2l0eTogMC4xOyIvPjwvc3ZnPg==\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-1667 size-full\" data-src=\"https:\/\/pnoe.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/Untitled-3-02.png\" alt width=\"2294\" height=\"656\" data-srcset=\"https:\/\/pnoe.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/Untitled-3-02.png 2294w, https:\/\/pnoe.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/Untitled-3-02-300x86.png 300w, https:\/\/pnoe.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/Untitled-3-02-1024x293.png 1024w, https:\/\/pnoe.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/Untitled-3-02-768x220.png 768w, https:\/\/pnoe.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/Untitled-3-02-1536x439.png 1536w, https:\/\/pnoe.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/Untitled-3-02-2048x586.png 2048w\" data-sizes=\"(max-width: 2294px) 100vw, 2294px\"><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Los niveles hormonales cambiantes provocan una cascada de cambios que afectan a la respiraci\u00f3n femenina, al metabolismo y, por implicaci\u00f3n, a varios otros sistemas cr\u00edticos, como el cerebro. Muchos de estos cambios vitales se reflejan en la respiraci\u00f3n femenina y pueden seguirse mediante an\u00e1lisis metab\u00f3licos. En el blog resumimos los principales cambios respiratorios y metab\u00f3licos que explican varios de los fen\u00f3menos del ciclo menstrual que m\u00e1s influyen en la vida y determinan la nutrici\u00f3n y el ejercicio \u00f3ptimos para cada fase. Estos cambios pueden clasificarse en los siguientes grupos:<\/span><\/p>\n<ul>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><span style=\"font-weight: 400;\">Cambios respiratorios<\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><span style=\"font-weight: 400;\">Cambios en la utilizaci\u00f3n del sustrato&nbsp;<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>Cambios respiratorios<\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Los cambios respiratorios se refieren a alteraciones en el movimiento mec\u00e1nico de los pulmones y afectan al equilibrio entre el ox\u00edgeno y el di\u00f3xido de carbono en la sangre. Estos cambios en el movimiento mec\u00e1nico de los pulmones se manifiestan a trav\u00e9s de la elevaci\u00f3n de la frecuencia respiratoria y la reducci\u00f3n del volumen corriente. Por el contrario, las perturbaciones en la transferencia de ox\u00edgeno y di\u00f3xido de carbono se reflejan en la reducci\u00f3n del CO2 al final de la marea.<\/span><\/p>\n<ul>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><span style=\"font-weight: 400;\">Frecuencia respiratoria: El n\u00famero de respiraciones por minuto&nbsp;<\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><span style=\"font-weight: 400;\">Volumen corriente: El volumen de aire que exhalamos<\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><span style=\"font-weight: 400;\">CO2 al final de la marea: La cantidad de di\u00f3xido de carbono que exhalamos<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En conjunto, estos tres biomarcadores reflejan la salud respiratoria porque constituyen los mecanismos b\u00e1sicos por los que la respiraci\u00f3n afecta a casi todos los procesos de nuestro organismo y refleja nuestro estado psicosom\u00e1tico. Un proceso biol\u00f3gico b\u00e1sico vinculado a la respiraci\u00f3n a trav\u00e9s de una conexi\u00f3n bilateral es la fluctuaci\u00f3n hormonal durante el ciclo menstrual que da lugar al s\u00edndrome premenstrual, una conocida afecci\u00f3n que afecta a las mujeres durante la fase l\u00fatea y es responsable de varias molestias psicol\u00f3gicas y fisiol\u00f3gicas. Aproximadamente el 50-80% de las mujeres refieren un aumento de s\u00edntomas psicol\u00f3gicos como ansiedad, tristeza y\/o s\u00edntomas f\u00edsicos como dolores musculares y de cabeza durante esta fase. Un n\u00famero cada vez mayor de estudios demuestran ahora que la biolog\u00eda <\/span><a href=\"http:\/\/iosrjournals.org\/iosr-jdms\/papers\/Vol1-issue4\/G0142933.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><span style=\"font-weight: 400;\">El mecanismo que desencadena estos s\u00edntomas psicol\u00f3gicos y f\u00edsicos comparte caracter\u00edsticas similares con la depresi\u00f3n y la ansiedad. <\/span><\/a><span style=\"font-weight: 400;\">trastornos. En consecuencia, se reflejan a trav\u00e9s de cambios similares en la mec\u00e1nica respiratoria.  Para comprender esta relaci\u00f3n bilateral, examinemos, paso a paso, la secuencia de acontecimientos que permiten que la fluctuaci\u00f3n de las hormonas durante la menstruaci\u00f3n influya en el eje cerebro-pulm\u00f3n.&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\"><strong>Paso 1.<\/strong><br \/>\nEl aumento de los niveles de progesterona durante la fase l\u00fatea incrementa la frecuencia respiratoria, reduce el volumen corriente y hace que las respiraciones sean m\u00e1s cortas, r\u00e1pidas y superficiales.&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\"><strong>Segundo paso.<\/strong><br \/>\nNuestro cerebro est\u00e1 conectado a nuestros pulmones y otros \u00f3rganos cr\u00edticos a trav\u00e9s del nervio vago, un conducto principal responsable de muchos de los procesos psicosom\u00e1ticos de nuestro cuerpo o de la interacci\u00f3n entre las emociones y los s\u00edntomas f\u00edsicos. El nervio vago ayuda a formar el eje cerebro-pulm\u00f3n y contiene la parte principal de nuestro Sistema Nervioso Aut\u00f3nomo (SNA). El SNA se divide en <\/span><a href=\"https:\/\/www.ncbi.nlm.nih.gov\/pmc\/articles\/PMC6189422\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><span style=\"font-weight: 400;\">Sistema Nervioso Simp\u00e1tico (SNS) y Sistema Nervioso Parasimp\u00e1tico (PNS)<\/span><\/a><span style=\"font-weight: 400;\">. El SNS nos hace entrar en modo \"lucha o huida\", activando todos los mecanismos necesarios para el movimiento, la conservaci\u00f3n y la reacci\u00f3n r\u00e1pida. El SNP, por el contrario, provoca sensaciones de relajaci\u00f3n y nos permite recuperarnos, digerir y curarnos. El SNS est\u00e1 conectado a la parte superior, mientras que el PNS est\u00e1 conectado a la parte inferior. Debido a la anatom\u00eda de la conexi\u00f3n entre los pulmones, el SNS y el PNS, respiramos m\u00e1s r\u00e1pido y m\u00e1s superficialmente cuando se produce estr\u00e9s psicol\u00f3gico, activando as\u00ed el SNS y desactivando parcialmente el PNS. Por el contrario, cuando respiramos de forma menos profunda y m\u00e1s corta, activamos el SNS y desactivamos el SNP a pesar de la ausencia de un factor estresante externo, un estado durante el cual los cambios en la respiraci\u00f3n encienden las sensaciones de estr\u00e9s.&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\"><strong>Tercer paso.<\/strong><br \/>\nDebido al aumento de la frecuencia respiratoria, la cantidad de aire exhalado aumenta junto con la cantidad de di\u00f3xido de carbono (CO2) expulsado por el organismo. A medida que sale m\u00e1s CO2 del cuerpo, disminuye el CO2 circulante en la sangre, lo que provoca una cascada de efectos adversos, ya que es responsable de dos funciones biol\u00f3gicas cr\u00edticas. En primer lugar, el CO2 permite que las mol\u00e9culas de ox\u00edgeno se desprendan de la hemoglobina (la sustancia de la sangre encargada de transportar el ox\u00edgeno desde los pulmones por todo el cuerpo) y entren en las c\u00e9lulas que las necesitan para producir energ\u00eda. En segundo lugar, el CO2 regula la estrechez o anchura de las arterias y la cantidad de sangre que circula por el cuerpo. En consecuencia, reducir<\/span><a href=\"https:\/\/www.ncbi.nlm.nih.gov\/books\/NBK526028\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><span style=\"font-weight: 400;\"> los niveles de CO2 en la sangre provocar\u00e1n una conexi\u00f3n m\u00e1s estrecha entre las mol\u00e9culas de ox\u00edgeno y la hemoglobina<\/span><\/a><span style=\"font-weight: 400;\">Las arterias se estrechan y disminuye el suministro de sangre a las c\u00e9lulas. <\/span><a href=\"https:\/\/www.ahajournals.org\/doi\/pdf\/10.1161\/01.str.3.5.566\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><span style=\"font-weight: 400;\">el cerebro y en todo el cuerpo.&nbsp;&nbsp;<\/span><\/a><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\"><strong>Paso 4.<\/strong><br \/>\nNuestro cerebro comprende la naturaleza cr\u00edtica del CO2 para nuestra fisiolog\u00eda y pondr\u00e1 en marcha una serie de mecanismos de alarma y procesos compensatorios para contrarrestar la reducci\u00f3n de los niveles de CO2. Para ello, nuestro cerebro est\u00e1 dotado de un sistema sensorial que detecta las variaciones en las concentraciones de CO2 y env\u00eda se\u00f1ales a nuestros pulmones para que modifiquen la frecuencia respiratoria en consecuencia.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El proceso anterior resume c\u00f3mo la progesterona puede infligir cambios en nuestro estado psicosom\u00e1tico alterando el funcionamiento de nuestro aparato respiratorio. Los estudios han demostrado ahora que la perturbaci\u00f3n de variables cardiometab\u00f3licas como la frecuencia respiratoria y el CO2 al final de la marea se correlacionan positivamente<\/span><a href=\"https:\/\/www.sciencedirect.com\/science\/article\/pii\/S0015028206012891\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><span style=\"font-weight: 400;\"> con la gravedad del s\u00edndrome premenstrual psicosom\u00e1tico<\/span><\/a><span style=\"font-weight: 400;\">. Esta relaci\u00f3n pone de relieve dos elementos:<\/span><\/p>\n<ul>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><span style=\"font-weight: 400;\">El papel fundamental que desempe\u00f1a la respiraci\u00f3n como reflejo del estado fisiopatol\u00f3gico del organismo femenino durante la menstruaci\u00f3n<\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><span style=\"font-weight: 400;\">Los efectos curativos que puede tener para mitigar los s\u00edntomas del s\u00edndrome premenstrual gracias a la relaci\u00f3n bilateral que existe entre las variables respiratorias y el sistema cerebro-suprarrenal.&nbsp;<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Estas realidades demuestran que la respiraci\u00f3n es la funci\u00f3n biol\u00f3gica m\u00e1s influyente (es decir, puede inducir cambios psicosom\u00e1ticos) y perspicaz (es decir, puede revelar informaci\u00f3n sobre nuestro estado biol\u00f3gico) de nuestro control.&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><b>Cambios en la utilizaci\u00f3n del sustrato<\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Adem\u00e1s de provocar cambios en la funci\u00f3n mec\u00e1nica de los pulmones femeninos y en la qu\u00edmica sangu\u00ednea (es decir, una alteraci\u00f3n de los niveles de CO2), la menstruaci\u00f3n tambi\u00e9n modifica el equilibrio entre grasas e hidratos de carbono en el metabolismo femenino, as\u00ed como el nivel de gasto cal\u00f3rico. <\/span><a href=\"https:\/\/www.ncbi.nlm.nih.gov\/pmc\/articles\/PMC7357764\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><span style=\"font-weight: 400;\">Varios estudios han indicado que el cuerpo femenino quema muchas m\u00e1s calor\u00edas durante la fase l\u00fatea que durante la folicular.<\/span><\/a><span style=\"font-weight: 400;\"> La excitaci\u00f3n del sistema nervioso aut\u00f3nomo y de la frecuencia respiratoria durante esta fase es un concomitante com\u00fan de la elevada tasa metab\u00f3lica en reposo. Por lo tanto, corrobora las alteraciones respiratorias antes mencionadas que se producen durante la fase l\u00fatea. Adem\u00e1s, la activaci\u00f3n del sistema nervioso simp\u00e1tico, es decir, el mecanismo de \"lucha o huida\", independientemente del desencadenante subyacente, casi siempre va acompa\u00f1ada de una reducci\u00f3n de la utilizaci\u00f3n de grasas y un aumento del metabolismo de los hidratos de carbono. Este cambio prepara al organismo para reaccionar eficazmente ante las amenazas, ya que los hidratos de carbono proporcionan una r\u00e1pida disponibilidad de energ\u00eda, a diferencia de la grasa, que constituye una fuente de combustible de combusti\u00f3n lenta. La atenuaci\u00f3n de la oxidaci\u00f3n de grasas y la utilizaci\u00f3n de fuentes de combustible de hidratos de carbono en las distintas fases del ciclo menstrual <\/span><a href=\"https:\/\/www.mdpi.com\/1660-4601\/18\/19\/10024#B25-ijerph-18-10024\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><span style=\"font-weight: 400;\">tambi\u00e9n puede atribuirse a los efectos lipol\u00edticos del estr\u00f3geno<\/span><\/a><span style=\"font-weight: 400;\">. Espec\u00edficamente, se sabe que los estr\u00f3genos causan:&nbsp;&nbsp;<\/span><\/p>\n<ul>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><span style=\"font-weight: 400;\">Actividad elevada de la lipoprote\u00edna lipasa y de la lipasa sensible a las hormonas&nbsp;<\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><span style=\"font-weight: 400;\">Elevada lip\u00f3lisis inducida por catecolaminas (es decir, el proceso de disoluci\u00f3n de las mol\u00e9culas de grasa).&nbsp;<\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><span style=\"font-weight: 400;\">Atenuaci\u00f3n de los genes relacionados con la lipog\u00e9nesis (es decir, el proceso de desarrollo de nuevas mol\u00e9culas de grasa).<\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><span style=\"font-weight: 400;\">Habilitaci\u00f3n de otras hormonas que promueven la glucog\u00e9nesis de oxidaci\u00f3n de grasas en reposo (es decir, el almacenamiento de carbohidratos frente a su quema) y mitigan la glucogen\u00f3lisis durante el ejercicio (es decir, la quema de carbohidratos).&nbsp;<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En general, la interacci\u00f3n entre el estr\u00f3geno y la progesterona afecta significativamente al consumo de energ\u00eda y la utilizaci\u00f3n de combustible durante las diferentes fases del ciclo menstrual, dictando as\u00ed las pr\u00e1cticas \u00f3ptimas de ejercicio y nutrici\u00f3n. La siguiente tabla ofrece una visi\u00f3n general del espectro de intensidad recomendado durante cada fase del ciclo menstrual.&nbsp;<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img data-lazyloaded=\"1\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciIHdpZHRoPSIyMjk0IiBoZWlnaHQ9IjEwMDIiIHZpZXdCb3g9IjAgMCAyMjk0IDEwMDIiPjxyZWN0IHdpZHRoPSIxMDAlIiBoZWlnaHQ9IjEwMCUiIHN0eWxlPSJmaWxsOiNjZmQ0ZGI7ZmlsbC1vcGFjaXR5OiAwLjE7Ii8+PC9zdmc+\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-1669 size-full\" data-src=\"https:\/\/pnoe.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/Untitled-3-03.png\" alt width=\"2294\" height=\"1002\" data-srcset=\"https:\/\/pnoe.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/Untitled-3-03.png 2294w, https:\/\/pnoe.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/Untitled-3-03-300x131.png 300w, https:\/\/pnoe.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/Untitled-3-03-1024x447.png 1024w, https:\/\/pnoe.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/Untitled-3-03-768x335.png 768w, https:\/\/pnoe.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/Untitled-3-03-1536x671.png 1536w, https:\/\/pnoe.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/Untitled-3-03-2048x895.png 2048w\" data-sizes=\"(max-width: 2294px) 100vw, 2294px\"><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La siguiente tabla ofrece una perspectiva cualitativa de lo apropiado que resulta cada tipo de formaci\u00f3n en funci\u00f3n de la fase del ciclo menstrual.&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" data-lazyloaded=\"1\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciIHdpZHRoPSIyMjk0IiBoZWlnaHQ9Ijc3MiIgdmlld0JveD0iMCAwIDIyOTQgNzcyIj48cmVjdCB3aWR0aD0iMTAwJSIgaGVpZ2h0PSIxMDAlIiBzdHlsZT0iZmlsbDojY2ZkNGRiO2ZpbGwtb3BhY2l0eTogMC4xOyIvPjwvc3ZnPg==\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-1670 size-full\" data-src=\"https:\/\/pnoe.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/Untitled-3-04.png\" alt width =\"2294\" height=\"772\" data-srcset=\"https:\/\/pnoe.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/Untitled-3-04.png 2294w, https:\/\/pnoe.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/Untitled-3-04-300x101.png 300w, https:\/\/pnoe.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/Untitled-3-04-1024x345.png 1024w, https:\/\/pnoe.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/Untitled-3-04-768x258.png 768w, https:\/\/pnoe.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/Untitled-3-04-1536x517.png 1536w, https:\/\/pnoe.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/Untitled-3-04-2048x689.png 2048w\" data-sizes=\"(max-width: 2294px) 100vw, 2294px\"><\/p>\n<p><b>Conclusi\u00f3n<\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El ciclo menstrual es un reloj biol\u00f3gico fundamental que influye profundamente en la respiraci\u00f3n y el metabolismo. Comprender su mec\u00e1nica puede allanar el camino hacia una mejor salud, una mayor comodidad a lo largo de la vida y una mayor capacidad para alcanzar los objetivos de forma f\u00edsica.<\/span> <br style=\"font-weight: 400;\"><br style=\"font-weight: 400;\"><\/p>\n<div>\n<p style=\"text-align: right;\"><b>Longevidad<\/b><\/p>\n<\/div>\n<hr>\n<p>&nbsp;<\/p><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Menstruation is the cyclical sloughing of the uterine lining caused by changes in the balance of hormones secreted through a complex biological system that involves the female brain and ovaries (i.e., the hypothalamus, pituitary, and ovaries). The menstrual cycle is divided into two phases: The follicular or proliferative phase and the Luteal or secretory phase. [&hellip;]<\/p>","protected":false},"author":1,"featured_media":4458,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-4443","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/qelizaesthetics.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4443","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/qelizaesthetics.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/qelizaesthetics.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/qelizaesthetics.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/qelizaesthetics.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4443"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/qelizaesthetics.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4443\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/qelizaesthetics.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4458"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/qelizaesthetics.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4443"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/qelizaesthetics.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4443"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/qelizaesthetics.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4443"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}