{"id":4422,"date":"2025-08-11T20:57:13","date_gmt":"2025-08-11T20:57:13","guid":{"rendered":"https:\/\/qelizaesthetics.com\/dietary-fat-an-essential-dietary-component-rather-than-the-root-of-all-nutritional-health-issues\/"},"modified":"2025-08-11T20:57:13","modified_gmt":"2025-08-11T20:57:13","slug":"dietary-fat-an-essential-dietary-component-rather-than-the-root-of-all-nutritional-health-issues","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/qelizaesthetics.com\/es\/la-grasa-alimentaria-es-un-componente-esencial-de-la-dieta-y-no-la-raiz-de-todos-los-problemas-de-salud-nutricional\/","title":{"rendered":"Grasa alimentaria: Un componente esencial de la dieta y no la ra\u00edz de todos los problemas de salud nutricional"},"content":{"rendered":"<div>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En las \u00faltimas tres d\u00e9cadas se ha producido una gran revoluci\u00f3n contra las grasas debido a su presunta asociaci\u00f3n con varios problemas de salud nutricional, especialmente las enfermedades cardiovasculares. Hab\u00eda una enorme cantidad de pruebas que indicaban que el colesterol y las grasas saturadas de la dieta eran los principales culpables de las enfermedades cardiovasculares y, por tanto, de la morbilidad y la mortalidad. Fue entonces cuando empezaron a lanzarse todos los productos l\u00e1cteos bajos en grasa y sin grasa, que promet\u00edan incluso la sustituci\u00f3n completa de la medicaci\u00f3n para el coraz\u00f3n que reduce el colesterol si se consum\u00edan exclusivamente estos productos.&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Empecemos por el principio. La ingesta de grasas en la dieta puede variar significativamente y seguir cubriendo las necesidades de energ\u00eda y nutrientes. Las directrices internacionales sugieren un<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"> ingesta total de grasas entre 20% y 35% del consumo cal\u00f3rico diario. Este intervalo garantiza una ingesta suficiente de \u00e1cidos grasos esenciales y vitaminas liposolubles. No s\u00f3lo importa la cantidad de grasa ingerida, sino sobre todo su calidad.<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"> Algunas grasas alimentarias<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"> tienen efectos beneficiosos, con un papel importante en el mantenimiento de una buena salud, mientras que otros pueden amenazarla.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00bfCu\u00e1les son, al fin y al cabo, las grasas alimentarias? Las grasas alimentarias son un grupo bastante heterog\u00e9neo de compuestos org\u00e1nicos, que incluyen cuatro tipos principales de grasas, que se describen detalladamente en las siguientes secciones de este art\u00edculo.<\/span><\/p>\n<p><b>\u00c1cidos grasos poliinsaturados (PUFA)<\/b><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Los \u00e1cidos grasos poliinsaturados (PUFA) tienen dos o m\u00e1s dobles enlaces carbono-carbono.<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">Los PUFA omega-6 y los PUFA omega-3 son los principales tipos de PUFA y se clasifican seg\u00fan la ubicaci\u00f3n del primer enlace insaturado (sexto y tercer \u00e1tomo de carbono, respectivamente). El \u00e1cido alfa-linol\u00e9nico (ALA), el \u00e1cido docosahexaenoico (DHA), el \u00e1cido docosapentaenoico (DPA) y el \u00e1cido eicosapentaenoico (EPA) son los PUFA omega-3 m\u00e1s importantes. El ALA es un \u00e1cido graso esencial que s\u00f3lo puede obtenerse de la dieta y puede convertirse en EPA y despu\u00e9s en DHA, pero la tasa de esta conversi\u00f3n es finita, aproximadamente 7,0%-21% para el EPA y 0,01%-1% para el DHA. Del mismo modo, los PUFA omega-6 m\u00e1s importantes son el \u00e1cido linoleico (LA) <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">y \u00e1cido araquid\u00f3nico (ARA). LA <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">es un \u00e1cido graso esencial que, para dar lugar a los ARA, debe ingerirse a trav\u00e9s de la dieta, ya que el cuerpo humano no puede sintetizarlo. La ingesta recomendada de PUFA totales oscila entre 5% y 10% de la ingesta energ\u00e9tica total, mientras que se sugiere una ingesta total de PUFA omega-3 de 0,5%-2% y una ingesta total de PUFA omega-6 de 2,5%-5%. Una proporci\u00f3n diet\u00e9tica<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"> de AGPI omega-6\/omega-3 se recomienda que sea de 1:1-2:1 para equilibrar sus funciones contrapuestas y lograr beneficios para la salud.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><b>AGPI omega-6 y omega-3<\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Los PUFA omega-6, en forma de LA, abundan en la mayor\u00eda de semillas y aceites vegetales, como los de canola, soja, ma\u00edz y girasol. A diferencia de los PUFA omega-6, los PUFA omega-3 se obtienen de un n\u00famero limitado de fuentes alimentarias. Las semillas de lino, ch\u00eda y perilla son ricas en ALA, y tambi\u00e9n se detectan cantidades significativas en las verduras de hoja verde. El consumo de pescados grasos, como el salm\u00f3n, las sardinas, el at\u00fan, la trucha y el arenque, proporciona cantidades elevadas de EPA y DHA. Adem\u00e1s del pescado y sus aceites, tambi\u00e9n se detectan peque\u00f1as cantidades de PUFA omega-3 en carnes rojas como la ternera, el cordero y el carnero. Todas las fuentes diet\u00e9ticas mencionadas proporcionan EPA, DPA, DHA, LA y ARA en diferentes cantidades, y su ingesta es necesaria para el funcionamiento fisiol\u00f3gico normal.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Los PUFA desempe\u00f1an un papel fundamental en muchas enfermedades cr\u00f3nicas, ya que afectan a las c\u00e9lulas humanas regulando la inflamaci\u00f3n, la respuesta inmunitaria y la angiog\u00e9nesis. Se ha aclarado el papel de los PUFA omega-3 contra la hipertrigliceridemia, y las investigaciones indican que el consumo sistem\u00e1tico de pescado azul puede contribuir a la protecci\u00f3n general del coraz\u00f3n. La suplementaci\u00f3n con AGPI omega-3 podr\u00eda reducir el riesgo de varios problemas cardiovasculares, pero las pruebas son m\u00e1s s\u00f3lidas en el caso de las personas con una enfermedad cardiovascular establecida. <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">enfermedades coronarias. Adem\u00e1s, unos niveles adecuados de EPA y DHA son necesarios para la anatom\u00eda, el metabolismo y la funci\u00f3n cerebrales. Aunque todav\u00eda no se conocen bien los mecanismos subyacentes a los efectos cardioprotectores de los PUFA omega-3, se han realizado varios estudios en este sentido.<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">Desgraciadamente, esto no es cierto en el caso de sus hom\u00f3logos omega-6, sobre los que est\u00e1n apareciendo datos controvertidos que tienden a mostrar un comportamiento antiinflamatorio que debe estudiarse m\u00e1s a fondo.<\/span><\/p>\n<p><b>\u00c1cidos grasos monoinsaturados (AGMI)<\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">A diferencia de los PUFA, los \u00e1cidos grasos monoinsaturados (MUFA) son producidos f\u00e1cilmente por el h\u00edgado en respuesta a la ingesti\u00f3n de carbohidratos. El principal MUFA es el \u00e1cido oleico, que se encuentra en fuentes vegetales como el aceite de oliva, las aceitunas, el aguacate, los frutos secos y las semillas, mientras que cantidades m\u00ednimas tambi\u00e9n est\u00e1n presentes en la carne, los huevos y los productos l\u00e1cteos. No existen directrices espec\u00edficas sobre el consumo de AGMI en la dieta. Por lo tanto, los AGMI se recomiendan para cubrir las necesidades de ingesta de grasas restantes y alcanzar el objetivo de ingesta diaria total de grasas.<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">Cada vez son m\u00e1s los estudios que demuestran que los AGMI diet\u00e9ticos reducen o previenen el riesgo de s\u00edndrome metab\u00f3lico, enfermedades cardiovasculares (ECV) e hipertensi\u00f3n al influir positivamente en la sensibilidad a la insulina, los niveles de l\u00edpidos en sangre y la presi\u00f3n arterial, respectivamente.&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Adem\u00e1s, el aceite de oliva contiene varias sustancias bioactivas con propiedades antitumorales, antiinflamatorias y antioxidantes. Seg\u00fan un metaan\u00e1lisis, el consumo de aceite de oliva se relacion\u00f3 con un menor riesgo de desarrollar cualquier tipo de c\u00e1ncer, especialmente el de mama y el del aparato digestivo. <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Otro estudio <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">descubrieron que una sustituci\u00f3n isocal\u00f3rica de 5% de la energ\u00eda procedente de los \u00e1cidos grasos saturados (AGS) por AGMI de origen vegetal provocaba un descenso de 11% en la mortalidad por c\u00e1ncer durante un periodo de seguimiento de 16 a\u00f1os. Por lo tanto, incluir MUFAs en la dieta diaria ofrece beneficios multifac\u00e9ticos en la prevenci\u00f3n y gesti\u00f3n de enfermedades cr\u00f3nicas, incluyendo el c\u00e1ncer y la promoci\u00f3n de la salud en general.<\/span><\/p>\n<p><b>\u00c1cidos grasos saturados (AGS)<\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Los \u00e1cidos grasos saturados (AGS) forman un grupo heterog\u00e9neo de \u00e1cidos grasos que s\u00f3lo contienen enlaces simples carbono-carbono. Los l\u00e1cteos enteros, la carne roja (no procesada), el chocolate con leche, el coco y el aceite de palmiste son alimentos ricos en AGS. <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Estos \u00e1cidos grasos tienen perfiles f\u00edsicos y qu\u00edmicos distintos y efectos variables sobre los l\u00edpidos s\u00e9ricos y las lipoprote\u00ednas<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">. Los \u00e1cidos este\u00e1rico, palm\u00edtico, mir\u00edstico y l\u00e1urico son los principales AGS presentes en la mayor\u00eda de las dietas humanas naturales. La pr\u00e1ctica y las directrices diet\u00e9ticas recomiendan limitar la ingesta de AGS a &lt;10% de la energ\u00eda total (E%), mientras que la Asociaci\u00f3n Americana del Coraz\u00f3n sugiere una ingesta a\u00fan menor de &lt;7 E% porque el consumo total de grasas saturadas y los niveles de LDL-C est\u00e1n positivamente correlacionados.&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Sin embargo, el papel de los AGS en las ECV es bastante complejo, y las pruebas son heterog\u00e9neas. En un estudio reciente con un periodo de seguimiento de 10,6 a\u00f1os, que incluy\u00f3 a 195.658 participantes, no se encontr\u00f3 ninguna prueba de que el consumo de AGS estuviera relacionado con el desarrollo de ECV, mientras que la sustituci\u00f3n de grasas saturadas por grasas poliinsaturadas s\u00ed estaba relacionada con un mayor riesgo de ECV. Adem\u00e1s, seg\u00fan 6 revisiones sistem\u00e1ticas y metaan\u00e1lisis, los resultados cardiovasculares y la mortalidad total no se vieron afectados de forma significativa por la sustituci\u00f3n de grasas saturadas por grasas poliinsaturadas. Incluso si se cuestionaran estos an\u00e1lisis, debido a la heterogeneidad de las pruebas, la posible reducci\u00f3n del riesgo de ECV asociada a la sustituci\u00f3n de los AGS por AGPI en varios estudios podr\u00eda no ser necesariamente un resultado del efecto negativo de los AGS, sino m\u00e1s bien un posible beneficio positivo de los AGPI. En cuanto al efecto de los AGS en diferentes tipos de c\u00e1ncer, las asociaciones de su ingesta <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">con un mayor riesgo de c\u00e1ncer de pr\u00f3stata y de mama.<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">Por el contrario, un metaan\u00e1lisis no mostr\u00f3 ninguna relaci\u00f3n entre el consumo de AGS y un mayor riesgo de c\u00e1ncer de colon; del mismo modo, el consumo de AGMI, AGPI o grasa total no afect\u00f3 al riesgo de c\u00e1ncer de colon. Por lo tanto, a\u00fan no se ha dilucidado por completo el papel del consumo de AGS en la prevenci\u00f3n, el fomento o la neutralidad de las enfermedades cr\u00f3nicas graves.<\/span><\/p>\n<p><b>\u00c1cidos grasos trans (AGT)<\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Los \u00e1cidos grasos trans (AGT) se crean industrialmente mediante la hidrogenaci\u00f3n parcial de aceites vegetales l\u00edquidos o pueden derivarse naturalmente de la carne y los productos l\u00e1cteos de rumiantes. Los AGT est\u00e1n muy presentes en productos comerciales de panader\u00eda, galletas, pasteles, alimentos fritos, etc. Las directrices relativas a los AGT son estrictas y limitan la ingesta de AGT a &lt;1% de energ\u00eda o lo m\u00e1s bajo posible.<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">En 2015, la Administraci\u00f3n de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos declar\u00f3 que los AGT industriales ya no son generalmente reconocidos como seguros y deben eliminarse del suministro de alimentos, ya que su consumo est\u00e1 estrechamente relacionado con diversos factores de riesgo de ECV. En concreto, la ingesta de AGT eleva los triglic\u00e9ridos y aumenta la inflamaci\u00f3n, la disfunci\u00f3n endotelial y la s\u00edntesis de grasa hep\u00e1tica, lo que conduce a un riesgo significativamente mayor de enfermedad coronaria (EC). Un metaan\u00e1lisis sugiri\u00f3 que el aumento de la ingesta de AGT provocaba un incremento de las concentraciones de colesterol total y LDL y un descenso de las de HDL-colesterol. Los datos tambi\u00e9n indican que los AGT pueden influir en la carcinog\u00e9nesis a trav\u00e9s de v\u00edas inflamatorias, pero los datos comunicados son discutibles. Un estudio reciente investig\u00f3 los efectos de todos los tipos de ingesta de grasas alimentarias sobre el riesgo de ECV. Mientras que la ingesta de PUFA, MUFA y SFA no se relacion\u00f3 con un mayor riesgo de ECV, la ingesta de TFA diet\u00e9ticos mostr\u00f3 una fuerte asociaci\u00f3n con el riesgo de ECV. Los an\u00e1lisis indicaron que la ingesta de PUFA y el riesgo de ECV estaban inversamente correlacionados, y el riesgo relativo de ECV se redujo en 5% en los estudios con un seguimiento de 10 a\u00f1os.<\/span><\/p>\n<p><b>Los l\u00edpidos de la dieta y el microbioma humano<\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Los l\u00edpidos de la dieta tambi\u00e9n afectan a la composici\u00f3n de la microbiota humana. <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Los estudios han identificado una estrecha relaci\u00f3n entre el microbioma humano y las enfermedades metab\u00f3licas, incluidas la obesidad y la diabetes de tipo 2. <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Dietas con un elevado consumo de AGPI omega-6, AGS y AGT<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"> aumentar <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">la cantidad de muchas bacterias perjudiciales en el microbioma y reducir la cantidad de las beneficiosas,<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"> alterar la composici\u00f3n de la microbiota e inducir la inflamaci\u00f3n a trav\u00e9s de la secreci\u00f3n de citoquinas proinflamatorias. <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Estas bacterias <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">puede alterar la funci\u00f3n de barrera intestinal, permitiendo la translocaci\u00f3n de lipopolisac\u00e1ridos (LPS), que son toxinas bacterianas. Esta afecci\u00f3n est\u00e1 relacionada con alteraciones metab\u00f3licas como la dislipidemia, la resistencia a la insulina, la enfermedad del h\u00edgado graso no alcoh\u00f3lico (EHGNA) y la ECV.&nbsp;<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Al contrario,<\/span><span style=\"font-weight: 400;\"> la suplementaci\u00f3n con PUFA omega-3 (EPA y DHA) aumenta las bacterias beneficiosas y limita las perjudiciales, e<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Mejora del funcionamiento de la barrera intestinal y prevenci\u00f3n de la translocaci\u00f3n de LPS y sus implicaciones. <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Tambi\u00e9n se ha estudiado la administraci\u00f3n de suplementos de PUFA omega-3 como medio para el tratamiento de trastornos mentales, pero las pruebas siguen siendo controvertidas. Diversos estudios han sugerido un posible efecto protector del consumo de pescado sobre la depresi\u00f3n, as\u00ed como un posible efecto protector de los PUFA diet\u00e9ticos sobre el deterioro cognitivo moderado. Una reciente revisi\u00f3n de metaan\u00e1lisis indic\u00f3 que <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">La suplementaci\u00f3n con AGPI omega-3 podr\u00eda tener un valor potencial en los trastornos mentales, pero la credibilidad de los datos es a\u00fan escasa.<\/span><\/p>\n<p><b>L\u00edpidos de la dieta y obesidad<\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Por \u00faltimo, pero no por ello menos importante, la obesidad y su tratamiento es otro campo en el que la ingesta de l\u00edpidos alimentarios parece influir con sus mecanismos. Se ha demostrado que una dieta rica en PUFA disminuye la masa total de tejido adiposo blanco subcut\u00e1neo (el tipo de grasa predominante en el cuerpo humano), reduce los niveles de l\u00edpidos en sangre y mejora la sensibilidad a la insulina. En un estudio en el que se compararon <\/span><span style=\"font-weight: 400;\">PUFA y MUFA de ingesta isocal\u00f3rica, los PUFA fueron m\u00e1s ventajosos y redujeron la adiposidad visceral en pacientes con obesidad central. Al estimular el tejido adiposo marr\u00f3n, que contribuye al gasto energ\u00e9tico por su elevada actividad termog\u00e9nica, los AGPI omega-3 parecen provocar estos efectos positivos en el tejido adiposo, por lo que son \u00fatiles para prevenir y\/o tratar la obesidad. Otro estudio relacionado compar\u00f3 la sobrealimentaci\u00f3n de AGPI con la de AGS en condiciones de excedente diet\u00e9tico con el objetivo de aumentar el peso en 3%. Mientras que la sobrealimentaci\u00f3n con AGS provoc\u00f3 un aumento de peso, principalmente a trav\u00e9s de la expansi\u00f3n del tejido adiposo visceral, la sobrealimentaci\u00f3n con AGPI tambi\u00e9n provoc\u00f3 un aumento de peso, pero debido a una mayor expansi\u00f3n de la masa de tejido magro.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En resumen, las grasas alimentarias son una parte esencial de la dieta humana con muchas funciones fisiol\u00f3gicas importantes, como la funci\u00f3n celular, la producci\u00f3n de hormonas, la energ\u00eda y la absorci\u00f3n de nutrientes. Adem\u00e1s, el consumo de grasas alimentarias se asocia a resultados positivos en relaci\u00f3n con las enfermedades cardiovasculares, el s\u00edndrome metab\u00f3lico, el c\u00e1ncer y la depresi\u00f3n. Por lo tanto, no hay raz\u00f3n para demonizar este valioso componente de la dieta, incrimin\u00e1ndolo de resultados adversos irrelevantes para la salud, principalmente el fracaso en la p\u00e9rdida de peso y la obesidad.<\/span><\/p>\n<h1><span style=\"font-weight: 400;\">Referencias<\/span><\/h1>\n<ol>\n<li><span style=\"font-weight: 400;\"> Astrup A, Magkos F, Bier DM, Brenna JT, de Oliveira Otto MC, Hill JO, King JC, Mente A, Ordovas JM, Volek JS, Yusuf S, Krauss RM. Grasas saturadas y salud: A reassessment and proposal for food-based recommendations: JACC State-of-the-Art review. J Am Coll Cardiol. 2020;76(7):844-857. DOI: <\/span><a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.jacc.2020.05.077\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><span style=\"font-weight: 400;\">10.1016\/j.jacc.2020.05.077<\/span><\/a><\/li>\n<li><span style=\"font-weight: 400;\"> Bojkov\u00e1 B, Winklewski PJ, Wszedybyl-Winlewska M. Dietary fat and cancer-Which is good, which is bad, and the body of evidence. Int J Mol Sci. 2020;21(11):4114. DOI: <\/span><a href=\"https:\/\/doi.org\/10.3390\/ijms21114114\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><span style=\"font-weight: 400;\">10.3390\/ijms21114114<\/span><\/a><\/li>\n<li><span style=\"font-weight: 400;\"> Custers, Emma EM, Kiliaan, Amanda J. L\u00edpidos diet\u00e9ticos del cuerpo al cerebro. Prog Lipid Res. 2022;85:101144. DOI: <\/span><a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.plipres.2021.101144\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><span style=\"font-weight: 400;\">10.1016\/j.plipres.2021.101144<\/span><\/a><\/li>\n<li><span style=\"font-weight: 400;\"> de Souza RJ, Mente A, Maroleanu A, Cozma AI, Ha V, Kishibe T, Uleryk E, Budylowski P, Sch\u00fcnemann H, Beyene J, Anand SS. Intake of saturated and trans unsaturated fatty acids and risk of all cause mortality, cardiovascular disease, and type 2 diabetes: systematic review and meta-analysis of observational studies. BMJ. 2015;351:h3978. DOI: <\/span><a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1136\/bmj.h3978\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><span style=\"font-weight: 400;\">10.1136\/bmj.h3978<\/span><\/a><\/li>\n<li><span style=\"font-weight: 400;\"> Gao X, Su X, Han X, Wen X, Cheng C, Zhang S, Li W, Cai J, Zheng L, Ma J, Liao M, Ni W, Liu T, Liu D, Ma W, Han S, Zhu S, Ye Y, Zeng F-F. \u00c1cidos grasos insaturados en los trastornos mentales: An umbrella review of meta-analyses. Adv Nutr. 2022;13(6):2217-2236. DOI: <\/span><a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1093\/advances\/nmac084\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><span style=\"font-weight: 400;\">10.1093\/advances\/nmac084<\/span><\/a><\/li>\n<li><span style=\"font-weight: 400;\"> Liu AG, Ford NA, Hu FB, Zelman KM, Mozaffarian D, Kris-Etherton PM. Un enfoque saludable de las grasas diet\u00e9ticas: comprender la ciencia y tomar medidas para reducir la confusi\u00f3n del consumidor. Nutr J. 2017;16(1):53. DOI: <\/span><a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1186\/s12937-017-0271-4\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><span style=\"font-weight: 400;\">10.1186\/s12937-017-0271-4<\/span><\/a><\/li>\n<li><span style=\"font-weight: 400;\"> Poli A, Agostoni C, Visioli F. \u00c1cidos grasos alimentarios e inflamaci\u00f3n: Focus on the n-6 series. Int J Mol Sci. 2023;24(5):4567. DOI: <\/span><a href=\"https:\/\/doi.org\/10.3390%2Fijms24054567\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><span style=\"font-weight: 400;\">10.3390\/ijms24054567<\/span><\/a><\/li>\n<li><span style=\"font-weight: 400;\"> Saini RK, Keum Y-S. Omega-3 and omega-6 polyunsaturated fatty acids: Fuentes diet\u00e9ticas, metabolismo e importancia-Una revisi\u00f3n. Life Sci. 2018;203:255-267. DOI: <\/span><a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.lfs.2018.04.049\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><span style=\"font-weight: 400;\">10.1016\/j.lfs.2018.04.049<\/span><\/a><\/li>\n<li><span style=\"font-weight: 400;\"> Saini RK, Prasad P, Sreedhar RV, Naidu KA, Shang X, Keum Y-S. \u00c1cidos grasos poliinsaturados omega-3 (PUFAS): Emerging plant and microbial sources, oxidative stability, bioavailability, and health benefits-A review. Antioxidants (Basilea). 2021;10(10):1627. DOI: <\/span><a href=\"https:\/\/doi.org\/10.3390\/antiox10101627\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><span style=\"font-weight: 400;\">10.3390\/antiox10101627<\/span><\/a><\/li>\n<li><span style=\"font-weight: 400;\"> Zhao M, Chiriboga D, Olendzki B, Xie B, Li Y, McGonigal LJ, Maldonado-Contreras A, Ma Y. Aumento sustancial del cumplimiento de las recomendaciones de ingesta de \u00e1cidos grasos saturados despu\u00e9s de un a\u00f1o siguiendo la dieta de la Asociaci\u00f3n Americana del Coraz\u00f3n. Nutrients. 2018;10(10):1486. DOI: <\/span><a href=\"https:\/\/doi.org\/10.3390%2Fnu10101486\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><span style=\"font-weight: 400;\">10.3390\/nu10101486<\/span><\/a><\/li>\n<\/ol>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">11. Zhu Y, Bo Y, Liu Y. Dietary total fat, fatty acids intake, and risk of cardiovascular disease: a dose-response meta-analysis of cohort studies. L\u00edpidos Salud Dis. 2019;18:91. DOI: <\/span><a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1186%2Fs12944-019-1035-2\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><span style=\"font-weight: 400;\">10.1186\/s12944-019-1035-2<\/span><\/a><\/p>\n<p><br style=\"font-weight: 400;\"><br style=\"font-weight: 400;\"><\/p>\n<p><br style=\"font-weight: 400;\"><br style=\"font-weight: 400;\"><\/p>\n<\/div>\n<p style=\"text-align: right;\"><b>Nutrici\u00f3n<\/b><\/p>\n<hr>\n<p>&nbsp;<\/p><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Over the last three decades, there has been a great revolution against fat due to its suspected association with several nutritional health issues, especially cardiovascular disease. There was a tremendous amount of evidence that indicated dietary cholesterol and saturated fat as the main culprits of cardiovascular disease, thus morbidity and mortality. It was when all [&hellip;]<\/p>","protected":false},"author":1,"featured_media":4423,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-4422","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-uncategorized"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/qelizaesthetics.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4422","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/qelizaesthetics.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/qelizaesthetics.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/qelizaesthetics.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/qelizaesthetics.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4422"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/qelizaesthetics.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4422\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/qelizaesthetics.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4423"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/qelizaesthetics.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4422"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/qelizaesthetics.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4422"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/qelizaesthetics.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4422"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}